Abogado

 Fuente: www.abogados.com.ar

 

Establecen que No Puede Otorgarse Carácter No Remuneratorio a Sumas de Dinero por Medio de Acuerdos Colectivos

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió que corresponde atribuir carácter remuneratorio al rubro “viático merienda” y “viático pernoctada”, al considerar que un acuerdo de orden colectivo no puede atribuir carácter no remunerativo a sumas de dinero abonadas a los trabajadores en virtud del contrato de trabajo.

 

En la causa “Barbisan Ricardo Luis y otro c/ E.F.A. Empresa Ferrocarriles Argentinos s/ diferencias de salarios”, la demandada apeló la resolución del juez de primera instancia que admitió las diferencias salariales reclamadas al considerar que se había omitido la merituración de la normativa legal y convencional aplicable, especialmente en cuanto a la naturaleza jurídica de los rubros percibidos por los actores.

 

En su apelación, la recurrente sostuvo que el decreto 1803/92 dispuso la inaplicabilidad a los procesos de privatización realizados o en trámite de las normas en materia de transferencia del establecimiento y cesión de personal.

 

A su vez, la apelante  alegó que se había omitido aplicar el CCT de empresa Nº 93/93 que dispuso que los “Viáticos Merienda” y “Viático Pernoctada”, no tenían naturaleza remunerativa incluso cuando se abonaban en forma habitual y regular, y que el artículo 106 de la Ley de Contrato de Trabajo autoriza que un convenio colectivo o laudo arbitral atribuya carácter no remunerativo a gastos de comida, traslado o alojamiento, sin exigencia de rendición de cuentas.

 

Los jueces de la Sala I explicaron al analizar el presente caso que “no se advierte puntualmente señalado cuál sería el fundamento para otorgarle, a los viáticos aludidos la naturaleza "no remunerativa", sobre todo cuando el carácter alimentario es naturalmente propio del salario, con arreglo a más que conocida doctrina de la Corte (Fallos: 311:1003 y 308:1336, ente otros)”.

 

En tal sentido, remarcaron que “no se advierte puntualmente señalado cuál sería el fundamento para otorgarle, a los viáticos aludidos la naturaleza "no remunerativa", sobre todo cuando el carácter alimentario es naturalmente propio del salario, con arreglo a más que conocida doctrina de la Corte (Fallos: 311:1003 y 308:1336, ente otros)”.

 

Al determinar que no resulta trascendente lo que pueda haber establecido el CCT 93/93 E que se invoca en la queja, los camaristas resolvieron que “la validez de los acuerdos colectivos no se mensura en relación a su constitucionalidad sino con su ajuste o desajuste con las normas de rango superior y a la articulación propia del régimen de los convenios colectivos que sólo resultan aplicables en la medida que contengan beneficios adicionales o superiores a los previstos en las disposiciones legales imperativas”.

 

En la sentencia del 24 de junio pasado, los jueces concluyeron que “la función tradicional de los convenios colectivos consiste en establecer "mejores condiciones" para el trabajador de la actividad que regula, obviamente sin vulnerar los derechos y garantías consagrados en las fuentes de derecho de jerarquía superior, tales como la Constitución Nacional, los tratados internacionales de índole constitucional (art. 75, inc. 22, segundo párrafo), la LCT, etc.”, por lo que ratificaron la resolución apelada.

 

 


Fuente: www.diariojudicial.com

Sumario

1.-Corresponde confirmar la sentencia de anterior instancia en cuanto condena a la ART demandada, pues la quejosa no ha procedido a rebatir debidamente los argumentos esenciales, decisivos y centrales de la sentencia puesta en crisis, siendo los mismos: a) la pericia médica psiquiátrica demostró que el estresor detonante de la actora fue por causa laboral, b) la prueba testimonial demostró que la actora se encontraba sometida a grandes presiones y hostigamiento por parte de sus superiores, c) la actora transitó por una continua y difícil adaptación en su cometido laboral, sobrecargada de trabajo con requerimientos de máxima exigencia, con excesivo grupo de personas a su cargo, manejo de dinero y sometida a continuas exigencias por sus superiores, experimentando un gran desgaste psico-físico, d) el trabajo actuó como un factor concausal de la enfermedad de la actora, no verificándose ningún supuesto de exclusión de cobertura, según art. 6.3 LRT., e) la patología de la actora era resarcible en el sistema previsto por la LRT.



2.-La recurrente entiende que no ha quedado probado que la trabajadora esté en tratamiento psicológico o psiquiátrico, lo que tornaría en improcedente la condena, pero la aseguradora tampoco impugnó, en la oportunidad procesal correspondiente, la pericia psiquiátrica que, después de establecer que la enfermedad de la actora era psicosomática y que uno de los elementos desencadenantes eran las tareas desarrolladas, aconsejó la necesidad de tratamiento psiquiátrico (farmacológico) psicoterapéutico (terapia cognitiva conductual) no menor a 1 veces por semana.



3.-Resulta errada la conclusión del inferior en el sentido de proceder al cómputo de los intereses a partir de la fecha del certificado médico, toda vez que al no haber existido en la causa intervención de las Comisiones Médicas, como así tampoco denuncia del siniestro a la parte empleadora, la única forma en que la aseguradora -hoy recurrente- pudo tomar conocimiento de la incapacidad del actor, fue con la notificación del traslado de la demanda, siendo éste el momento a partir del cual deben ser computados los intereses.


15/12/2017 JURISPRUDENCIA

JURISPRUDENCIA ACTUALIZADA





Derechos Humanos


SENTENCIA DEFINITIVA  NRO.  86504                                   CAUSA NRO. 28.811/07

AUTOS:"MENNELLA RODOLFO LUIS C/ COOPERATIVA DE TRABAJO FAST LTDA Y OTRO S/ DESPIDO"

JUZGADO NRO. 51                                                                    SALA I        


Partes: O., E. M. c/ La Esquina S.A. s/ despido

 

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

 

Sala/Juzgado: VI

 

Fecha: 16-dic-2010

Fallo completo: cliqk en + info

Sumario:

 



1.-Corresponde revocar parcialmente la sentencia de anterior instancia, pues la aseveración de la actora respecto a haber esperado 48 horas luego de enviado el telegrama laboral intimando a la re-gularización pretendida no responde a la realidad de lo acontecido, pues el telegrama en virtud del cual disponía la ruptura del vínculo fue enviado cuando aún no habían transcurrido dicho tiempo y esta actitud es reveladora de que la accionante no estaba interesada en obtener una respuesta a sus reclamos sino en acortar los tiempos para adoptar una decisión que luce apresurada y contraria al deber de buena fe, que deben observar ambas partes del contrato de trabajo (art.63 LCT.), por lo que corresponde confirmar este punto de la sentencia apelada (del voto del Dr. Juan Carlos Fernandez Madrid al que adhiere la Dra. Graciela A. Gonzalez - mayoría).

2.-El reclamo de horas extras no ha sido instrumentado con precisión pues se advierte que el escrito de inicio denunció una jornada y que en el telegrama de intimación denunció otra, por lo que esta insuficiencia del escrito de inicio (art.65 ley nacional 18.345) no se puede considerar subsanada por las declaraciones invocadas en el memorial recursivo (del voto del Dr. Juan Carlos Fernandez Madrid al que adhiere la Dra. Graciela A. Gonzalez - mayoría).

3.-En el escrito de inicio se reclamó el pago de una indemnización por daño moral resultante del acoso y las maniobras de la demandada con expresiones sumamente vagas e imprecisas que impiden conocer el sujeto al que refieren y los hechos concretos configurativos de la conducta referida, lo que constituye una insuficiencia del escrito de inicio (art.65 ley nacional 18.345) que no puede ser subsanada en etapas posteriores del proceso, en desmedro del derecho de defensa de la contraparte (art. 18 C.N.) y no ayuda a la recurrente a la hora de valorar las declaraciones testimoniales que invoca en su apoyo en el recurso de apelación en el que, además, no se hace cargo del análisis probatorio que llevó al sentenciante a concluir que el presunto acoso no solo no ha sido probado, sino que tampoco se acreditó que la empresa hubiese estado en conocimiento de conductas impropias (de la disidencia del Dr. Juan Carlos Fernandez Madrid).

4.-Los agravios expresados en relación con el reclamo del ius variandi carecen de apoyo legal puesto que ha quedado probado en autos que el cambio significó un ascenso, -de peón de limpieza a cuidadora de niños-, que importó un incremento simultáneo del haber básico, sin que se hubiera invocado ni probado un perjuicio en los términos previstos por el art. 66 LCT. (del voto del Dr. Juan Carlos Fernandez Madrid por sus fundamentos - mayoría).

5.-La intimación cursada por la accionante que otorgaba a la demandada 24 horas para contestar no resulta contraria a derecho en el marco de los acontecimientos denunciados en la demanda, y de la prueba producida, pues si la propia demandada cuando contestó la intimación otorgó un plazo de 24 horas para retomar tareas, no se entiende por qué no podía en 24 horas contestar la intimación de la actora, y en todo caso, lo que no se puede soslayar es que la respuesta de la demandada se limitó a rechazar la intimación y a negar tanto la jornada de trabajo denunciada por la accionante como el cambio de horario referido, pero sin especificar ni cuál era la jornada efectiva ni mucho menos en qué horario debía presentarse la actora a retomar tareas (de la disidencia la Dra. Beatriz I. Fontana).

6.-Las impugnaciones intentadas por la demandada respecto de los testimonios carecen de toda entidad para poner en duda sus dichos, en especial cuando todos dieron suficiente razón de las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que tomaron conocimiento de los hechos sobre los que declararon y dichas declaraciones llevan a concluir que se ha probado en autos que la actora padeció el acoso del encargado, y que las autoridades de la demandada habían sido anoticiadas de dichas conductas y también prueban que la forma en que el tal encargado castigaba el rechazo a sus pretensiones, era abusando de su facultad de imponer y modificar horarios (de la disidencia de la Dra. Beatriz I. Fontana).

7.-Frente a las conductas por parte de un dependiente de la demandada, era de esperar que se tomara alguna medida al respecto, sin embargo, cuando la actora intima fehacientemente haciendo saber que se presentó a trabajar y que se le quiso imponer un cambio de su jornada laboral, la demandada se limitó a negar la jornada invocada sin aclarar cuál era la que debía cumplir, y a negar que se le hubiera informado modificación alguna de horario, por lo que en ese marco, no solamente la decisión de la actora de hacer efectivo el apercibimiento no fue apresurada, sino que la actitud de la demandada fue contraria a lo que es de esperar de un buen empleador conforme lo establecen los arts. 62, 63 y concs. LCT. (de la disidencia de la Dra. Beatriz I. Fontana).

8.-La actora era quien venía soportando las insinuaciones del encargado, incluso con actitudes violentas de las que dan cuenta los testigos ( acorralándonos rozándonos diciendo qué nos iba a hacer ), y el abuso de poder por parte del mismo quien en su función de encargado quedó demostrado que apelaba a constantes cambios de horario para castigar a quienes no cedían a sus pretensiones, y también la actora fue quien tuvo que trabajar en exceso de su jornada legal por imposición de dicho encargado, quien estaba en funciones por decisión de la demandada de quien dependía, por ello, en ese contexto, frente a la intimación cursada por la actora, era la demandada quien debía tomar intervención en el asunto y poner fin a los abusos de su dependiente jerárquico y en tanto no lo hizo, el despido resultó justificado por las inconductas a las que fue sometida, que la demandada optó por negar sistemáticamente a pesar de estar en conocimiento de las mismas (del voto de la Dra. Beatriz I. Fontana al que adhiere a la Dra. Graciela A. Gonzalez - mayoría).

9.-En tanto ha quedado probado que por imposición de las decisiones del encargado la actora era obligada a prestar servicios en horas suplementarias, lo cierto es que la demandada estaba obligada a llevar el registro que establece el art. 6 de la Ley nacional 11544 y de la pericial contable no surge que se haya exhibido tal registro, por ello conforme lo dispuesto por el art. 52 incs. g) y h) y art. 55 LCT., corresponde tener por cierta la jornada denunciada en la demanda, la que por otra parte resulta corroborada por la prueba testimonial producida (de la disidencia de la Dra. Beatriz I. Fontana).

10.-Corresponde hacer lugar al reclamo de reparación del daño moral requerido en la demanda, pues las inconductas que debió soportar la actora durante el transcurso de la relación laboral en modo alguno pueden considerarse subsumidas en la indemnización tarifada propia del sistema especial, por el contrario, ha quedado probado que la actora fue víctima de inconductas inferidas por un dependiente de la demandada, por quien esta última debe responder conforme art. 1113 CCiv.; y más aun, cuando actitudes como las que se ha probado que adoptó el encargado respecto de la actora, y la pasividad que quedó demostrada por parte de la demandada frente a esos graves acontecimientos, constituyen algunas de las conductas que se pretenden combatir a través de la Ley nacional 26485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, como también a través del Decreto nacional N° 1011/10 , reglamentario de la misma (del voto de la Dra. Beatriz I. Fontana al que adhiere la Dra. Graciela A. González - mayoría).

 


Siguiente >> Último |>

 Registros 1 a 10 de 13


Abogado
Guardar en:
Guardar en Marcadores

"Solamente luchando alcanzarás tu derecho",

Rudolf Von Hiering- La lucha por el derecho.



Abogado Recomienda esta página
¡Agregar a Favoritos!
Abogado
Home | Curriculum Vitae | Legislacion | Jurisprudencia actualizada | Testimonios de Clientes y Colegas | Preguntas frecuentes | Articulos | Contactenos | Mapa | Links | Adm
Estudio jurídico Claudio Giudici, copyright 2011, todos los derechos reservados
Tel. Fax.: (54) 11  5199 8181 / 15 3905 0570
Cerrito y Bme. Mitre,CABA, Argentina
Mail: info@claudiogiudici.com

Últimas búsquedas: abogado, abogados, estudio juridico, mediacion, mediador, mediaciones, abogado laboral, experto en mediaciones, abogado mediador, resolucion de conflictospreguntas frecuentes estudio juridico laboral argentina, legislacion federal argentina. codigo de fondo, abogado y cliente gay, cv abogado argentino, http claudiogiudici.com.ar author%3d1, modelo curriculum profesion abogado, modelo curriculum profesion abogado, jurisprudencia laborales actualizadas, cv para abogados , curriculum abogados,

Diseño web y optimización www.paginadigital.com.ar
<h1>Abogado</h1>abogado, abogados, estudio juridico, mediacion, mediador, mediaciones, abogado laboral, experto en mediaciones, abogado mediador, resolucion de conflictos